La Civitas de Fantova

 
  • El gran desafío de las primeras gentes que vivieron en Fantova era el colonizar un territorio fronterizo. La vanguardia musulmana se situaba a pocos kilómetros con los castillos de Graus, Laguarres y Lascuarre.
    Cuando el viajero llega a Fantova entiende  porqué allí y no en otro lugar se decidió emplazar una fortaleza: a mitad de camino entre los valles del Esera y el Isábena y sobre el curso del barranco de La Bodegueta, camino natural entre ambos rios.

Torre de Fantova.   
  • Según el primer documento que conocemos, el 1 de enero del año 960, los condes de Ribagorza, Ramón y Garsenda invitaron al obispo Odesindo, hijo de ambos, a la consagración de la iglesia de Santa Cecilia en Fantova.
  • Una primera empalizada, junto con la Iglesia, fue suficiente para atraer a un grupo de colonos, germen que va a contribuir a la fijación y cohesión de una nueva comunidad, ante la recelosa mirada de los musulmanes.

Tumba excavada en la roca 
  • Es a principios del s.XI cuando Fantova alcanzará su máximo esplendor. No estamos ante un simple emplazamiento defensivo, los documentos nos hablan de Cívitas como un territorio o distrito dependiente de un castillo que había que colonizar, repoblar y roturar. Cïvitas designa al conjunto de tierras y personas pertenecientes a la comunidad de Fantova. Se reformó la iglesia de Santa Cecilia, ampliada con la capilla de San Felices y se construyó la actual torre bajo la dirección de los mejores arquitectos lombardos de la época.
  • No pasó desapercibida la construcción de la torre a las gentes de los alrededores que la bautizaron como Parietes Altas (Altos Muros) pues se trataba de la obra más eminente de toda la comarca.

Ir al inicio